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Programa Cultura y Educación

En el año 2006, a la luz de la visión compartida y compromisos asumidos en la “Declaración de Bogotá sobre Educación Artística” del año 2005, se crea en la Dirección de Cultura el Programa “Transversalidad Educativa: Arte, Cultura y Creatividad en el Siglo XXI”, hoy llamado “Programa de Cultura y Educación”. Este programa se concibió con el objetivo general de promover la educación artística y cultural  con enfoque de Derechos de Niñez y Adolescencia, para el mejoramiento de la calidad de vida costarricense.

Entre sus objetivos específicos están:

  • Consolidar mecanismos de coordinación y cooperación permanente entre los departamentos y áreas de trabajo de la Dirección de Cultura, con el resto de programas y órganos desconcentrados del Ministerio de Cultura y Juventud, con el Ministerio de Educación Pública y con diversas organizaciones de la sociedad civil,  para generar proyectos en alianza y tener una mayor cobertura y rentabilidad social de la oferta educativa en educación artístico-cultural formal y no formal.
  • Impulsar actividades de diagnóstico y capacitación en materia de educación  artístico-cultural desde el ámbito formal y no formal.
  • Incentivar la participación de los artistas, personas portadoras de tradiciones y promotores culturales para enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje de arte y cultura en niños, niñas y jóvenes.
  • Construir en forma  paulatina y constante un sistema de información especializada en materia de educación artístico-cultural, que permita la divulgación de productos y procesos, actualización y retroalimentación entre profesionales y usuarios.
  • Sistematizar experiencias significativas en educación artístico-cultural no formal generadas tanto desde las instituciones estatales como desde la sociedad civil, para elaborar indicadores de la oferta existente en esta materia, determinar prioridades de investigación y guiar la toma de decisiones para el diseño de política cultural.

Durante el año 2006 se articuló el Plan Nacional de Desarrollo para el Sector Cultura 2006-2010, el cual entró a operar cabalmente a partir del año 2007. Durante la construcción de dicho plan, se alcanzó a incorporar la educación artística en el marco de dos acciones estratégicas: Cultura y Fortalecimiento Institucional y Desarrollo Cultural Comunitario. Esta última acción se orientó a ejecutar proyectos dinamizadores y articuladores para promover la democracia cultural mediante la participación y organización comunal, la gestión local, el aprecio por el patrimonio material e inmaterial y el intercambio de productos, bienes y servicios culturales basados en el respeto, el equilibrio y la sostenibilidad; favoreciendo a grupos de atención especial.

La acción de desarrollo cultural comunitario se circunscribió a la línea de política “Cultura y Desarrollo Social” cuya visión subraya el rol de la cultura como motor del desarrollo nacional y responsable de la construcción permanente de Costa Rica como una patria integrada, segura y solidaria. En este marco se llegó a trazar la meta concreta de realizar en todo el país 150 talleres de capacitación a cargo de la Dirección de Cultura en coordinación con el Ministerio de Educación Pública (MEP). Todo lo anterior permitió que durante la marcha de este plan -que ya lleva más de tres años-, se destinaran importantes recursos financieros específicamente para el alcance de esos objetivos.

A inicios del 2009, en virtud de la necesidad de hacer ajustes al presupuesto nacional como consecuencia del impacto en el país de la crisis económica internacional, se valoró el grado de avance de varias acciones y considerando que al menos esas metas relacionadas a educación artístico-cultural habían sido sobrepasadas, se decidió eliminarlas del Plan. Pese a ello, los proyectos que gracias al Plan se impulsaron, quedaron integrados a las operaciones regulares de la institución, aunque ahora su financiamiento a futuro se muestra más vulnerable al no existir una garantía de asignación sostenible de presupuesto como la que preveía el Plan.

La inserción de la educación artística en las dos acciones estratégicas antes mencionadas, se deslindó de las dos vertientes de trabajo que se había propuesto impulsar el recién creado Programa de Cultura y Educación. Una de las vertientes de trabajo se encaminó a fomentar la expresión de la diversidad cultural mediante la puesta en valor del patrimonio cultural local y la participación activa de agentes comunitarios en los procesos de enseñanza-aprendizaje de niños, niñas y jóvenes en entornos educativos formales y no formales, posibilitando el diálogo intergeneracional para la transmisión de conocimientos tradicionales y estimulando en la comunidad educativa el aprecio y reconocimiento por las vivencias interculturales. La otra vertiente apuntó hacia actividades de reflexión, diagnóstico, capacitación e investigación en educación artístico-cultural.  

Talleres Artístico-Culturales con Personas Portadoras de Tradición

En el año 2007 se inició la ejecución de los Talleres Artístico-Culturales con Personas Portadoras de Tradición, con la determinación de sumar actividades que impulsaran los valores identitarios y la creatividad en la población joven atendida por el Ministerio de Educación Pública para el logro de un desarrollo integral. El programa también daba una respuesta concreta a las recomendaciones y necesidades manifestadas por los representantes del Ministerio de Educación que asistieron al primer Foro de Articulación de Programas y Actividades  Educativas No Formales, actividad convocada por la Dirección de Cultura en el año 2006. Asimismo, como una las áreas más importantes del trabajo de la Dirección de Cultura se centra en el estímulo y fortalecimiento de los procesos de organización y gestión cultural a escala local y regional, se previó que este proyecto sería fundamental para reforzar el trabajo de promoción cultural emprendido desde las Oficinas Regionales de la Dirección de Cultura.

El objetivo general de estos talleres es el de desarrollar espacios para la promoción y transmisión del patrimonio cultural inmaterial presente en la memoria social, mediante la participación de promotores culturales comunitarios y personas portadoras de tradición en centros educativos de comunidades de todo el país. Para lograr este objetivo se articula un equipo multidisciplinario, y mediante talleres participativos se identifican las principales manifestaciones y expresiones culturales presentes en cada comunidad seleccionada. Una vez que la comunidad define a sus portadores de tradición, se sigue un proceso que culmina con la inserción de los conocimientos de estas personas en los centros educativos, lo cual busca  concientizar a la comunidad educativa sobre la importancia de la revitalización del patrimonio cultural local, regional y nacional. Para lograr todo esto, es preciso además detectar y capacitar a una serie de líderes locales de todas las comunidades participantes, quienes se involucran en el proyecto en calidad de promotores culturales y tienen a su cargo la producción de las actividades socioeducativas.

Estos talleres se basan en un enfoque socioconstruccionista en el cual los participantes son protagonistas en la construcción de los conocimientos en relación con los demás. El proyecto nace de la necesidad de generar encuentros entre las personas menores de edad con personas portadoras de la tradición para la transmisión de aspectos del patrimonio cultural inmaterial de la comunidad en la cual conviven. Por lo anterior, se apuesta a la relación Educación – Cultura en la cual el centro educativo es a la vez un centro cultural que favorece estos encuentros intergeneracionales con el apoyo de docentes y  promotores comunitarios (también se presenta participación de padres de familia y otros interesados) que facilitan la relación: centro educativo - persona portadora de tradición – comunidad - Ministerio de Cultura y Juventud. Se procura que las condiciones ambientales sea idóneas para el adecuado desarrollo de los talleres, por este motivo se realizan  actividades que se adaptan al contexto, por ejemplo: visitas a casas de informantes clave, a los espacios de creación  de los cultores o los espacios naturales  según sea el caso. De esta forma, los talleres son facilitados por personas portadoras de tradición que sin importar  el lugar de procedencia  coinciden en la importancia de promover el valor del trabajo y el respeto a la naturaleza. Como los talleristas aprenden haciendo, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje son  orientados para realizar diversas tareas que ponen en ejercicio la aplicación de las técnicas artesanales íntimamente asociadas a los ciclos de la naturaleza. [1]

La convivencia de los niños, niñas y adolescentes con los cultores y el contacto con su propio entorno natural, favorece en ellos el desarrollo de vínculos afectivos, fortalece elementos identitarios  e impulsa la adquisición de conocimiento mediante experiencias significativas. Por lo anterior, los talleres artístico-culturales fortalecen destrezas que  apoyan el desarrollo de habilidades sociales, valores y actitudes que permiten a la población estudiantil y a las personas participantes, adquirir un mayor conocimiento sobre sí mismos, su entorno y la convivencia en grupo. Se propicia de esta forma un desarrollo integral de capacidades intelectuales, psicomotoras, actitudinales y aptitudinales. [2]

En las escuelas y colegios, además de profesores y padres de familia, los principales participantes son personas menores de edad, de segundo y tercer ciclo y enseñanza diversificada. Se trabaja con población indígena, migrante, rural y urbana, mucha de ella en situación de vulnerabilidad social. A la fecha se ha tenido presencia sostenida en veinticinco comunidades diferentes de las nueve regiones con las que opera la Dirección de Cultura (siete provincias y dos regiones fronterizas). Se ha capacitado e involucrado a treinta y dos líderes comunales en el rol de promotor sociocultural educativo, se ha contado con la participación de ciento once cultores de todo el país, de edades entre los dieciocho y sesenta y cinco años, cuyos conocimientos reflejan los diversos ámbitos del patrimonio cultural inmaterial y diversidad cultural presentes en nuestro territorio. En el plazo de tres años de operación se habrá contado con la participación de  cuarenta y ocho centros educativos y se habrán realizado aproximadamente doscientos talleres, beneficiando a más de ochocientos niños, niñas y adolescentes.

El proceso de la articulación de estas actividades toma todo un año. Desde esta perspectiva, la ejecución propiamente de los Talleres con Personas Portadoras de Tradición supone apenas un eslabón de una serie de otros pasos igualmente importantes para el proceso de construcción, como los diagnósticos participativos con la comunidad, sesiones pre-taller con estudiantes, docentes y las personas portadoras de tradición, capacitación de los promotores culturales, trabajos de investigación sobre el tema y el cultor seleccionado, tareas para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, socialización de cada taller con la comunidad, documentación escrita y audiovisual de los proyectos y finalmente un encuentro nacional a final de año en el que los participantes de todo el país se reúnen en la ciudad de San José para celebrar y compartir. Durante esta sesión final los portadores de tradición se conocen, diferentes grupos de estudiantes comparten sus aprendizajes, y de manos del Ministro de Educación y la Ministra de Cultura y Juventud las personas portadoras de tradición y promotores culturales participantes reciben un reconocimiento formal. Del 2007 al 2009 la inversión del presupuesto de la Dirección de Cultura para poder llevar a cabo este proyecto ha sido el equivalente a la fecha de $124,053. A esto habría que sumar el porciento de inversión del Ministerio de Educación por concepto de beneficios salariales, ya que aquellos maestros y profesores que participan del proyecto de manera consistente, se les reconocen puntos de de carrera del Régimen de Servicio Civil, la cifra no es previsible  pues se trata de un incentivo económico de acuerdo al nivel profesional y años de experiencia de cada docente en particular. Por otra parte, la inversión de recursos por parte de los miembros y organizaciones de cada comunidad representa un monto muy importante en cada caso, aunque por su misma naturaleza representa una inversión  difícilmente de calcular.

Para la formulación del enfoque de estos talleres se utilizaron diversos documentos base, entre ellos la “Declaración de Bogotá” del 2005. Su esencia se nutre fundamentalmente de la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, así como de la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial y del Sistema de Tesoros Humanos Vivos de la UNESCO. Por esta razón, la clasificación de los campos que usamos en los talleres es la misma que estipula dicha Convención, a saber: tradiciones y expresiones orales; artes del espectáculo; usos sociales, rituales y actos festivos; conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo; técnicas artesanales tradicionales. [3]

Por otra parte, en consonancia con lo estipulado en el Plan Nacional de Desarrollo para el Sector Cultura 2006-2010, desde que inició operaciones este proyecto, se planteó el vínculo con el Programa Ética, Estética y Ciudadanía impulsado por el Ministerio de Educación Pública durante la presente administración, que en palabras del actual Ministro de Educación Leonardo Garnier supone que: “…la educación debe formar tanto para la eficiencia y el emprendimiento como para la ética y la estética; tanto para la capacidad productiva como para el disfrute de la vida y la capacidad de vivir y convivir con los demás (…) Por eso debemos reintegrar en los espacios y actividades educativas esos aspectos hoy tan descuidados: la apreciación y la educación artística, ambiental, ética y cívica, que son aspectos intrínsecos de la síntesis clásica entre la disciplina y el gozo, base de la más sana convivencia.[4]

La red de colaboraciones y las sinergias tejidas en torno a este proyecto a lo largo de estos años representan uno de los modelos más exitosos de trabajo colaborativo en el quehacer de la Dirección de Cultura.  Se ha contado con el apoyo de diferentes entidades como la Oficina Multipaís UNESCO San José y la Coordinación Educativa y Cultural Centroaméricana –CECC-. Asimismo se ha coordinado con el Ministerio de Educación Pública; el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones –MINAET-, y a partir de este año con el Ministerio de Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación –FAO- en el marco del proyecto de “Promoción de la Tradición alimentaria y productos sub-explotados” que se ejecuta como parte del Programa Conjunto de la Ventana de Cultura y Desarrollo, del Fondo de Naciones Unidas para el Alcance de los Objetivos del Milenio –los ODM-. A parte de estas instancias, se cuenta con una importante red de apoyo integrada por varios gobiernos locales, asociaciones de desarrollo, cooperativas, medios de comunicación y empresas locales. Se han logrado además afianzar alianzas en el 2008 con el Museo de la Persona de Brasil, y de manera constante con la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica, particularmente en el trabajo de campo entorno a proyectos artísticos y medio ambientales concretos en distintas comunidades.

Sin duda hay motivos de peso para afirmar que los Talleres con Personas Portadoras de Tradición representan una de las mejores prácticas de educación artístico-cultural no formal y de puesta en valor del patrimonio intangible que operen en la actualidad desde el sector cultura gubernamental. Así lo reporta una reciente investigación, que es parte de las acciones impulsadas por la Ventana de Cultura y Desarrollo, en la cual el Ministerio de Cultura y Juventud tiene una participación central. La investigación contratada por UNESCO tiene la misión de revisar y analizar documentalmente las políticas del sector cultura desde el enfoque de la interculturalidad. Para lograr los objetivos de la investigación, se llevó a cabo un análisis global de los distintos programas y órganos desconcentrados que conforman el sector cultura gubernamental, analizando sus programas, proyectos y actividades, con el afán de identificar de entre todo esa enorme oferta, una muestra significativa de buenas prácticas o prácticas distantes en relación al paradigma de la interculturalidad. Dentro de esta muestra se escogió como uno de los casos de estudio a profundidad los Talleres Artístico-Culturales con Personas Portadoras de Tradición, por considerarlo una práctica exitosa. Entre los resultados la investigación determinó: “Desde nuestra perspectiva, la efectividad, sostenibilidad y la eficacia de este programa están íntimamente vinculados con dos aspectos. El primero de ellos es su andamiaje conceptual, que es respetuoso y afirmativo de la diversidad cultural en todas sus aristas. El segundo factor de relevancia es la estructura operativa articulada a partir de las experiencias acumuladas durante estos años, pues de un lado es coherente con el andamiaje conceptual del programa, y de otro lado, crea las condiciones para la inclusión y la participación real de los distintos actores comunales. (…) Sobre este último aspecto, es encomiable el modo como esta estructura crea un engranaje de transmisión de información que instala capacidades en varias vías: así como las comunidades tejen una red de apoyo para que los y las portadoras de tradición transmitan sus conocimientos a las nuevas generaciones, a la propia comunidad y a otras comunidades; la coordinación general del programa también ofrece insumos a estas comunidades para promover sus propios capitales culturales y gestionar el desarrollo de procesos que las fortalezcan. [5]

Estas son algunas de las comunidades beneficiarias a lo largo de varios años con este proyecto: Miramar, Los Chiles, Santo Domingo, La Suiza de Turrialba, Shiroles de Talamanca, Frailes de Desamparados, La Cruz de Guanacaste, San Pedro de Poás, Palmar Norte de Osa, Santiago de Puriscal, San Ramón, Caño Negro y Pavón de Los Chiles, Tucurrique, Tejar de El Guarco, Guararí, Santo Domingo de Heredia, Bagaces, Nadayure, Puntarenas, Miramar, Boruca, Cahuita, Goicoechea, San Isidro de Heredia, Sarchí y Nandayure.

Actividades de reflexión, diagnóstico, capacitación e investigación en educación artístico-cultural

Las actividades que se han llevado a cabo desde el 2006 con el objetivo de promover una visión conjunta y determinar metas a cumplir en el corto, mediano y largo plazo en cuanto al fomento de la educación artístico-cultural y mejora de su calidad, se enmarcaron en la acción estratégica de “Fortalecimiento institucional” del Plan Nacional de Desarrollo. Dicho fortalecimiento se concibió como una estrategia integral a partir de la cual resultaba necesario capacitar el recurso humano institucional y articularse mejor a lo interno del mismo Ministerio de Cultura y Juventud, para poder hacer otro tanto hacia afuera y en relación a las contrapartes externas. Desde este marco se definen una serie de actividades para que estos objetivos se cumplan en la educación artístico-cultural, de manera tal que se fortaleciera la oferta educativa del Ministerio de Cultura y Juventud en función de las necesidades y estrategias para el mejoramiento de la educación nacional. Esta línea de trabajo inició concentrando esfuerzos en dos vías y recientemente ha ido ampliando su rango de acción. En primera instancia se invirtió en el desarrollo de capacidades cognitivas y creativas del personal del Ministerio responsable de áreas, programas o actividades de educación artístico-cultural y también en la generación de espacios de diagnóstico, formación continua e intercambio de experiencias que fuesen extensivos a artistas, promotores comunitarios, profesionales del Ministerio de Educación Pública, de gobiernos locales y organismos públicos y privados vinculados a la educación artístico-cultural, para que respecto a esta materia recibieran y compartieran mayor información, materiales e ideas innovadoras, y para que en un espacio de confluencia personas de diferentes perfiles profesionales con el interés común en la educación artístico-cultural, pudieran sensibilizarse cada uno respecto a las áreas de trabajo y especialización de los otros.

Es así como en el 2006 se realizó el “Taller de Articulación de Programas y Actividades Educativas No Formales del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes: Hacia la construcción de una visión institucional conjunta y acciones concretas para apoyar la educación formal”. En este taller participaron representantes de cada institución adscrita al Ministerio de Cultura y funcionarios del Ministerio de Educación Pública, específicamente asesores nacionales en artes, deportes y cívica.  Esta iniciativa permitió determinar las necesidades de formación profesional, áreas prioritarias de colaboración y socialización de proyectos entre ambos Ministerios. A partir de ese diagnóstico se programó para el 2007 el “Taller de Educación Artística y Cultural del  Ministerio de Cultura y Juventud” al que asistieron encargados de áreas o actividades educativas del Ministerio a fin de capacitarse en la teoría y práctica de la educación artístico-cultural formal y no formal. En el 2008 se llevó a cabo el Primer Congreso sobre Educación Artística y Cultural del Ministerio de Cultura y Juventud, cuyo objetivo fue el de identificar ofertas sobresalientes en educación  artístico-cultural del Ministerio de Cultura y Juventud, otras instituciones públicas y el  sector independiente, que permitieran generar intercambio de información y metodologías para la actualización y  reflexión sobre este quehacer. Para el 2009 se había proyectado la realización de un segundo Congreso con invitados internacionales, no obstante esta actividad debió ser suspendida de acuerdo a la solicitud de contención del gasto emitida por el Ministerio de Hacienda, en consonancia con los ajustes presupuestarios requeridos para hacer frente a la crisis financiera mundial.

Más recientemente a estas actividades se han sumado esfuerzos encaminados hacia la sistematización de la información acerca de la oferta y demanda de educación artístico-cultural en Costa Rica, esto mediante la generación paulatina de un banco de datos de experiencias y recursos para la educación artística y la creación de un sitio web para su divulgación. Por otra parte, mediante el Sistema Nacional de Información Cultural –SICultura- y el Sistema Nacional de Indicadores, se podrá integrar y analizar la información cultural en relación a la educación artística. Dentro de SICultura se ha construido toda una plataforma para captar y organizar información sobre formadores en arte, portadores de tradición, artistas que desarrollan proyectos educativos, infraestructura y oferta de educación artístico-cultural georeferenciada por distrito, cantón y provincia. Mediante este mega base de datos, el público tendrá acceso a información sobre los creadores en todas las áreas de la producción cultural (Directorio de Personas y Organizaciones que trabajan en cultura), conocimiento de las ubicaciones y servicios de instalaciones y espacios de uso cultural en todo el territorio (casas y centros de cultura, museos, bibliotecas, etc.) así como acceso en línea a múltiples a colecciones e inventarios de arte y patrimonio material e inmaterial.

En cuanto a procesos de recopilación de datos, generación de indicadores y determinación de prioridades de investigación en educación artístico-cultural, y teniendo en cuenta la recepción de la Hoja de Ruta de la UNESCO, en el 2009 se llevó cabo un diagnóstico de experiencias artísticas y culturales significativas para la construcción de una Ruta de Educación Artística en Costa Rica. Para ello la Dirección de Cultura se alió con el Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia de la Universidad Nacional, contraparte con la que ya en el pasado habíamos trabajado una consulta de percepción a estudiantes de secundaria que habían participado de una oferta educativa que se llamó “Mundo del Arte”.

En ese estudio se presenta un sondeo a nivel nacional entre estudiantes de primer ciclo, segundo ciclo y educación diversificada, diferenciando entre zonas urbanas, rurales y de atención prioritaria, para desarrollar indicadores acerca de las áreas artísticas que practican las y los estudiantes, involucramiento de la familia en las artes, información sobre actividades artísticas (investigación, consumo, participación), conocimientos y opiniones acerca de las manifestaciones y expresiones artísticas y culturales, prácticas en escenarios educativos formales y no formales, así como las oportunidades que perciben los niños, niñas y jóvenes para involucrarse en actividades artísticas.  

En esta misma línea de acción, en el 2009 se ha logró recopilar información detallada de 103 experiencias de educación artística y cultural, de todos los ámbitos, categorías y disciplinas, procedentes de todas partes el país, siendo la mayoría de ellas desarrolladas desde la sociedad civil. Toda esta información servirá para alimentar el banco de datos de experiencias que está en construcción. Su captura fue posible como resultado de la Convocatoria de Experiencias en Educación Artística, Cultura y Ciudadanía, que fuera impulsada por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) en correspondencia al acuerdo de desarrollar un Programa Iberoamericano de Educación Artística, Cultura y Ciudadanía. Dicho acuerdo fue tomado por los Ministros de Cultura y de Educación de la región, en consonancia con la Carta Cultural Iberoamericana, durante la reunión celebrada en Valparaíso, Chile, en el año 2007. En ese momento se propuso que el programa incorporara el conocimiento de las diferentes expresiones artísticas, el valor de la diversidad, el patrimonio y los bienes culturales nacionales e iberoamericanos a partir de estrategias educativas. El concurso, convocado en todos los países de Iberoamérica, tuvo por objetivo: “ identificar y dar visibilidad a todos aquellos proyectos que se están desarrollando dentro del campo de la Educación Artística, con especial énfasis en aquellos que promueven el conocimiento de las diferentes culturas y la formación cívica”.[6]

En consecuencia, el Ministerio de Cultura y Juventud y el Ministerio de Educación en conjunto con la OEI promovieron la realización del Concurso Nacional de Experiencias en Educación Artística, Cultura y Ciudadanía, del que el debían seleccionarse las mejores doce experiencias nacionales para que ellas fuesen presentadas en un Encuentro Nacional. En esta ocasión el jurado decidió priorizar la visibilización de prácticas generadas por personas y organizaciones independientes, evitando que ellas tuvieran que competir en igualdad de condiciones con aquellas experiencias emprendidas desde instituciones gubernamentales, esto con el afán de reconocer y estimular el esfuerzo de las iniciativas emprendidas por la ciudadanía, en la promoción de la educación artístico-cultural y cívica. Durante el encuentro que se realizará en el Teatro Nacional el próximo 26 de octubre, se dará a conocer además la mejor práctica de entre las doce seleccionadas, la cual representará a Costa Rica en el Encuentro Iberoamericano de Educación Artística, Cultura y Ciudadanía a celebrarse en México en el 2010.

 


[1] Quilis Rocío, Encargada del Programa de Cultura-Educación de la Dirección de Cultura. Reseña de los Talleres Artístico-Culturales con Personas Portadoras de Tradición. San José, Costa Rica,  septiembre del 2009. Documento de trabajo.

[2] Idem.

[3] Artículo 2º, inciso 2 de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, suscrita por el Gobierno de Costa Rica mediante Ley N.8560, publicada en La Gaceta N.237 del 11 de diciembre del 2006.

[4] Garnier, Leonardo. Educar en Ética, Estética y Ciudadanía. En: Transatlántica de Educación Nº 4. México: Ministerio de Educación de España y Editorial Santillana, 2008. p. 126.

[5] Monge, María José. III Informe sobre la Revisión y análisis documental de las políticas del sector cultura desde el enfoque de la interculturalidad. Ventana Cultura y Desarrollo: Programa Conjunto Políticas Interculturales para la inclusión y generación de oportunidades. Fondo para el logro de los ODM, UNESCO. San José, Costa Rica, p. 33. Inédito.

[6] MCJ-MEP. Acuerdo Interinstitucional entre el Ministerio de Cultura y Juventud y Ministerio de Educación Pública, San José, Costa Rica, 10 de agosto del 2009, p. 2. Documento interno de trabajo.

Contacto

Rocío Quilis
Promotora Cultural
Encargada del Programa de Cultura y Educación
Correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Teléfono: 2255-3376, ext.176

Documentaciones

2011: memoria educacin 2011.pdf 

Escuche aquí un corto promocional del programa:

Videos Portadores de Tradición 2010

http://vimeo.com/16759269

http://vimeo.com/16749042

 

 (A continuación usted verá un vídeo explicativo sobre nuestro programa y extractos de las actividades realizadas durante el año 2009).

 

 

Shiroles, 2009.

 

San Pedro de Poás, 2009

 

Puntarenas 2009

 

Taller haciendo Mascaradas, Goicoechea, 2009.

 
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